Rubén Hernández

Acompañando Organizaciones para acelerar su crecimiento en la Era Digital

Braintrust de Pixar, la Retroalimentación Constructiva Poderosa.

Si no aprendemos de aquellas cosas que salieron mal, habremos perdido una oportunidad. Es el caso de los famosos Braintrust de Pixar, potentes reuniones de retroalimentación constructiva para resolver bloqueos y aportar valor a sus proyectos.

Para comprender por qué son tan importantes para el éxito de Pixar, debemos comenzar con una frase que ellos siempre tienen presente: las personas que asumen proyectos creativos complicados, y no sólo creativos, se pierden en algún momento del proceso.

Las personas que asumen proyectos complicados se pierden en algún momento del proceso. Clic para tuitear

En Pixar son de la creencia de que las ideas (en su caso las películas), solo se vuelven geniales cuando representan desafíos, se testan y prueban, para lo que se requiere de un feedback sincero y de valor. Y hoy en día, frente a un entorno complejo, es la única forma de garantizar la excelencia y la supervivencia de las organizaciones.

Es por ello, que en Pixar confían mucho en sus reuniones de Braintrust para asegurarse de que los directores reciben los comentarios y el apoyo que necesitan para reconducir, en caso de ser necesario, los proyectos.

“La reunión Braintrust es donde nace la película”, Jonas Rivera.

La reunión Braintrust evolucionó desde sus inicios, pasando de estar formada por un grupo pequeño de asistentes a uno más grande, con mayores necesidades de fluidez para resolver problemas en todos los proyectos (películas), cuyo único requisito para formar parte de él es que muestren un don para contar historias.

La retroalimentación constructiva es clave para el éxito de los proyectos, así como para la supervivencia de las organizaciones. ¿En qué se diferencia Braintrust de cualquier otro tipo de feedback?

  • El Braintrust está estructurado para alcanzar los objetivos propuestos, el aporte de valor y minimizar el desgaste.
  • Está formado por personas con un profundo conocimiento para la narración de historias y, por lo general, personas que han pasado por el proceso ellos mismos.
  • Cada uno de los participantes debe centrarse en la película en cuestión y no en agendas ocultas.
  • Los miembros se ven como compañeros, primando la confianza y el respeto mutuo.
  • La no existencia de jerarquía, donde todos tienen libertad para hablar, creando un entorno en el que las personas quieran escuchar las palabras de los demás, incluso cuando no sean críticas positivas, ya que todas son constructivas.
  • No tiene autoridad, ya que el director no tiene que seguir ninguna de las sugerencias específicas que salen del Braintrust, y es libre de tomar decisiones, por ello no se pone a la defensiva, ya que prima la idea de que “Tú no eres tu idea”.
  • La discusión, a veces es acalorada, pero siempre sobre el Proyecto, y no por intereses ocultos e interacciones relacionadas con el trabajo.
  • Todos los asistentes tienen un interés personal en el éxito de los demás, y esa es su responsabilidad.
  • El foco es la mejora del proyecto y no el beneficio propio, ni imponer ideas o argumentos  Esa es parte de la razón por la cual Steve Jobs no asistía a las reuniones de Braintrust en Pixar, a pesar de ser el principal accionista.
No querrás estar en una empresa donde hay más franqueza en los pasillos que en los espacios donde se debaten las fundamentales o cuestiones de política de la organización. Clic para tuitear

En Pixar tienen la fuerte convicción de que las historias más prometedoras no se asignan a los directores, sino que surgen de ellas, de ahí la importancia que le dan a sus reuniones constructivas.

Así es como funciona el Braintrust de Pixar:

  • Se cita por la mañana a todos los participantes para el Braintrust, y se realiza la proyección de la película a potenciar.
  • Después de la proyección, los integrantes se dirigen a una sala donde se pica algo de comer, aclaran pensamientos e ideas tras la proyección y se sientan para debatir y hablar.
  • Les sigue que el director y el productor de la película en cuestión, exponen un resumen de dónde creen que están en el momento actual, si tienen algún bloqueo, o necesitan alguna ayuda en particular.
  • Entonces se pone en marcha la retroalimentación constructiva, donde todos tienen la misma voz y todos intervienen.
  • Finalmente, el director se lleva todas las ideas y el valor aportado, pero es libre de realizar las correcciones que considere oportuno.

El Braintrust proporciona un momento de construcción para pivotar y adaptar el proyecto en curso, o para continuar en la línea marcada.

En palabras de Andrew Stanton (Pixar), “si Pixar es un hospital y las películas son los pacientes, entonces el Braintrust estaría formado por médicos de confianza.” El Braintrust representa a la audiencia, cuando están confundidos o insatisfechos, ya existen muchas posibilidades de que los espectadores también lo estén. La implicación del director es que debe de ser el líder.

Si Pixar es un hospital y las películas son los pacientes, entonces el Braintrust estaría formado por médicos de confianza. Clic para tuitear

De cara a las retroalimentaciones constructivas, es un error pensar que simplemente con reunir a un grupo de personas en una sala para una discusión sincera cada par de meses se solucionaran todas las tenciones de la organización. Se necesita tiempo para desarrollar el nivel de confianza necesario, que las personas se expongan a escuchar críticas sin ponerse a la defensiva, e ir evolucionando las dinámicas con el tiempo adaptándolas a cada momento y necesidad.

Una de las reflexiones clave de las retroalimentación constructivas o Braintrust de Pixar es la libertad para opinar, sobre la premisa de que “No querrás estar en una empresa donde hay más franqueza en los pasillos que en los espacios donde se debaten las fundamentales o cuestiones de política de la organización”.

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